Radicales libres

#espaieditorial Será porqué El Viejo Topo ha cumplido los 40 años que en los últimos meses la prensa nos ha dejado dos conversaciones con Miguel Riera, su editor. La primera en Jotdown, larga, tranquila, para saborear cada respuesta. Y la segunda en Otra vuelta de Tuerka, en una íntima conversación con Pablo Iglesias.

Miguel Riera es una gran persona, buen editor, elegante y amable colega, del que siempre aprendes cosas, aunque no pretenda enseñarte. Cuando hacía pocos meses que habíamos iniciado la aventura del Espai Contrabandos en Barcelona, se organizó un encuentro con estudiantes de los másters de Edición de la UPF y de la UAB. Fue un encuentro muy fructífero, de esos con los que cargas las pilas, y en el que Miguel Riera nos dejó tres perlas que siempre repito (y me repito) cuando tengo oportunidad.

Primero, hay que preguntarse por qué y para qué hacemos las cosas. En nuestro caso, tres personas asociadas a una cooperativa de trabajo a la que dedicamos tiempo, esfuerzo, y muchas ganas, pero sin olvidar que el “para qué” lo hacemos no se responde con un “para ganarnos la vida”, sino para ofrecer libros de pensamiento crítico.

Segundo, somos activistas culturales que, a nuestro pesar, tenemos que tener un funcionamiento empresarial. El cooperativismo de trabajo ofrece una formulación jurídica táctica y estratégica acorde con los valores de los libros que publicamos. La cuenta de resultados ha de estar equilibrada, pero no estamos aquí para repartir dividendos, sino para repartir y compartir ideas. Eso hace que nuestra metodología de funcionamiento y organización beba más del activismo social y popular que no de las escuelas de negocios.

Y tercero, hay que cuidar los egos, el propio, y el de los demás [refiriéndose, sobretodo, a autores y autoras]. Elba Mansilla de la Ciutat Invisible también lo recomendaba en la Directa, antes de cada asamblea nos preguntamos cómo estamos. Para cuidarnos. Y hay que cuidar a autoras y autores, a las que, no nos olvidemos, les debemos el agradecimiento de haber depositado unas ideas y unos relatos en un formato que podremos leer, disfrutar, y compartir.

Recomiendo la lectura de la entrevista que le hizo Juan Vilá a Miguel Riera en Jotdown. Y recomiendo visionar la conversación con Pablo Iglesias en Otra vuelta de tuerka. Es en esta conversación, que siempre empieza por la infancia, en la que descubrimos que Miguel Riera estudió química, e hizo una tesis que se denominó Radicales libres, estables y funcionalizados. En una navegación por wikipedia de unos treinta minutos, he sido incapaz de entender de qué podría tratar dicha tesis, pero me parece poético que después de la química, Miguel Riera se decantase (otro concepto químico) por la edición de radicales libres, me refiero a personas, radicales, que aspiran a ser libres, y que ya engrosan unos fondos editoriales imprescindibles como son los de El Viejo Topo, Montesions, Biblioteca Buridán, Piel de Zapa, y las revistas Quimera y la propia El Viejo Topo.

 

Jordi Panyella Carbonell @jordipanye